pérdidas
pérdidas...y no en la bolsa, sino simple y llanamente en la oficina. odio perder cosas, no por el costo directo de la pérdida en sí, sino porque es tan raro que yo pierda algo que cuando eso sucede me obsesiona encontrarlo. hoy fue un vil bolígrafo, y pase casi una hora levantando papeles, moviendo tazas con borra de café, revisando la basura, mi bolsa, asaltando a mis compañeros, subiendo, bajando...y terminé escribiendo para distraerme. no sirve. sé que al ir camino de regreso a mi casa estaré pensando dónde fregados quedó mi maldito bolígrafo...¿alguien tomó prestada mi pluma? ¿quién? ¿por qué no lo regresa? ¡ash!

